Por su interés reproduzco a continuación parte del artículo publicado hoy por Luis María Ansón en el diario "El Imparcial"
"En 1976 había en España 600.000 funcionarios. Ahora más de 3.000.000. El “Felipe, colócanos a todos” de las primeras legislaturas socialistas funcionó a fondo. La tentación de paliar el paro con la creación de empleo público innecesario conduce a efectos perversos. Es una fórmula carísima y, a medio plazo, contraproducente.
Sobran 2.400.000 funcionarios. Si los sumamos a la cifra actual de desempleo estaríamos en los seis millones. Los ciudadanos españoles pagan el subsidio de paro de los desempleados oficiales y los carísimos sueldos de los funcionarios innecesarios. Esa es la cruda realidad.
El pueblo español viviría en la abundancia si los partidos políticos, todos sin excepción, no se hubieran dedicado a crear empleo público; si una política económica seria mantuviera el paro en los porcentajes de nuestro entorno europeo.
Pero aún hay más: si a las cifras aterradoras del paro y el funcionariado innecesario le sumamos la política de jubilaciones en torno a los sesenta años ¿a cuántas personas tienen que pagar los que producen? Ah, y queda un capítulo especialmente agrio. Las copiosas estructuras de los partidos políticos y de los sindicatos se pagan también con dinero público. No hay compasión cuando los políticos deciden sangrar a los ciudadanos que trabajan. En nuestra nación se les extrae en impuestos directos casi el 50% de lo que ganan y en impuestos indirectos otro porcentaje alarmante. Crujen, en fin, las cuadernas todas de la nave económica de España."
"En 1976 había en España 600.000 funcionarios. Ahora más de 3.000.000. El “Felipe, colócanos a todos” de las primeras legislaturas socialistas funcionó a fondo. La tentación de paliar el paro con la creación de empleo público innecesario conduce a efectos perversos. Es una fórmula carísima y, a medio plazo, contraproducente.
Sobran 2.400.000 funcionarios. Si los sumamos a la cifra actual de desempleo estaríamos en los seis millones. Los ciudadanos españoles pagan el subsidio de paro de los desempleados oficiales y los carísimos sueldos de los funcionarios innecesarios. Esa es la cruda realidad.
El pueblo español viviría en la abundancia si los partidos políticos, todos sin excepción, no se hubieran dedicado a crear empleo público; si una política económica seria mantuviera el paro en los porcentajes de nuestro entorno europeo.
Pero aún hay más: si a las cifras aterradoras del paro y el funcionariado innecesario le sumamos la política de jubilaciones en torno a los sesenta años ¿a cuántas personas tienen que pagar los que producen? Ah, y queda un capítulo especialmente agrio. Las copiosas estructuras de los partidos políticos y de los sindicatos se pagan también con dinero público. No hay compasión cuando los políticos deciden sangrar a los ciudadanos que trabajan. En nuestra nación se les extrae en impuestos directos casi el 50% de lo que ganan y en impuestos indirectos otro porcentaje alarmante. Crujen, en fin, las cuadernas todas de la nave económica de España."
1 comentarios:
Estoy totalmente de acuerdo, ademas esta situación conlleva la destrucción de empleo privado, ya que los empresarios no son capaces de soportar esas cargas de la administración. Asi que desde esta pagina me gustaria denunciar la practica abusiva de todos los gobiernos tanto estatales, autonomos y municipales, y que dejen de agravar la situación con mas impuestos para poder pagar a una serie de funcionariado totalmente inutil.
Y desde aqui me gustaria denunciar tambien la desigualdad que exsiste entre los trabajadores y los funcionarios, eso si que es desigualdad social. Y el que tenga vista que vea.
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